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Estados Unidos es cómplice de Israel en el asesinato de dos muchachos palestinos

28-05-2013

Ali Abunimah

El llamamiento del gobierno de EEUU a Israel para que investigue el asesinato a sangre fría (grabado en video) de dos muchachos palestinos está muy lejos de ser un verdadero requerimiento a rendir cuentas y equivale a complicidad en el encubrimiento del crimen.

Los muchachos, Nadim Siam Nuwara, de 17 años de edad, y Muhammad Mahmud Odeh Abu Al-Zahir, de 16 años, fueron asesinados el pasado 15 de mayo durante las protestas por el Día de la Nakba, cerca de la prisión militar de Ofer, en el ocupado pueblo cisjordano de Beitunia.

La prueba del video indica que el ministro de defensa israelí Moshe Yaalon estaba sencillamente mintiendo cuando afirmó que “se trataba de una situación en la que la vida corría peligro y que, por tanto, los soldados actuaron debidamente”.
Los videos confirman que los muchachos fueron cazados como animales con disparos desde larga distancia y que no estaban involucrados en actividad alguna que pudiera describirse plausiblemente como amenazadora para nadie. A Muhammad le dispararon mientras daba la espalda a la fuente de los disparos que le alcanzaron de forma letal.

El primero de los videos, tomado por las cámaras de seguridad de una tienda cercana, fue publicado el 19 de mayo por Defence for Children International-Palestine Section.

El grupo israelí por los derechos humanos B’Tselem dio ayer a conocer otro video tomado desde otro ángulo.

Un tercer muchacho, Muhammad Abdullah Hussein al-Azzeh, de 15 años, que no aparece en los videos, recibió una herida de bala en la espalda que le atravesó el pulmón durante la misma manifestación. La cuarta víctima, un joven de 23 años, que según B’Tselem desea permanecer en el anonimato, resultó levemente herida.

Se le pide a Israel que se investigue a sí mismo

“Estamos siguiendo muy de cerca este incidente del video”, declaraba a los periodistas la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Jennifer Psaki, en la rueda de prensa del 20 de mayo.

“Esperamos que el gobierno de Israel lleve a cabo una investigación rápida y transparente para determinar los hechos que rodean este incidente, incluyendo si el uso de la fuerza fue o no proporcional a la amenaza planteada por los manifestantes. Desde luego, expresamos nuestras condolencias a las familias de los fallecidos e instamos a todas las partes a actuar con moderación.”

Al preguntársele si el Departamento de Estado, a la vista del video, pensaba que “la respuesta israelí era proporcional a la amenaza”, Psaki replicó: “No vamos a hacer valoraciones desde aquí. Estamos alentando al gobierno de Israel para que lleve a cabo su propia investigación”.

Impunidad

Teniendo en cuenta la total falta de disposición israelí para investigar prácticamente ningún asesinato de palestinos y la sistemática impunidad concedida a los asesinos, el llamamiento de EEUU a Israel para que se investigue a sí mismo equivale a complicidad en el encubrimiento de los asesinatos.

Desde el año 2000, las fuerzas y colonos israelíes han asesinado a más de 1.400 niños palestinos.

A principios de año, Human Rights Watch documentó una serie de casos en los que soldados israelíes, situados y escondidos cerca de los colegios, habían matado deliberadamente a niños palestinos.

Según Amnistía Internacional, las fuerzas de ocupación israelíes, de “gatillo fácil”, se han comprometido con un esquema de “crímenes de guerra” contra los palestinos. Según el grupo israelí para la defensa legal Yesh Din: “La mayoría de los delitos violentos contra los palestinos no sólo se quedan sin castigo sino que a menudo son completamente ignorados por las autoridades”.

Yesh Din dice que el 94% de las investigaciones criminales lanzadas por las autoridades ocupantes israelíes contra soldados sospechosos de actividad criminal violenta contra los palestinos y sus propiedades se cierran sin formular acusación alguna.

En diciembre de 2012, un soldado ocupante israelí le disparó a un adolescente palestino, Muhammad al-Salaymeh, en su 17 cumpleaños en la ciudad ocupada de Hebrón, en Cisjordania. Un video grabado contradijo totalmente la versión de los hechos ofrecida ante los medios israelíes por Nofar Mizrahi, el soldado ocupante que le mató. De nuevo, a pesar de las pruebas, Mizrahi ha gozado de total impunidad.

Amnistía Internacional confirma que los soldados y oficiales israelíes, si es que en alguna ocasión se les llega a investigar, no reciben por lo general ningún castigo por matar o herir a civiles palestinos, aunque actúen violando el propio ordenamiento jurídico israelí.

La falta de interés de EEUU para exigir alguna responsabilidad real es apenas sorprendente: uno de los logros que más enorgullecieron a la administración Obama fue el de haber ayudado a Israel a enterrar el informe Goldstone, encargado por las Naciones Unidas para investigar la masacre perpetrada por Israel en Gaza en diciembre de 2008-enero de 2009.

EEUU ha ayudado también tenazmente a Israel evitar tener que rendir cuentas por su asesinato de nueve personas en 2010, incluido el joven estadounidense Furkan Dogan, cuando iban a bordo del Mavi Marmara.

Continuando esta ininterrumpida pauta de encubrimientos y complicidad, EEUU fue el único de 47 países en votar en el pasado mes de marzo contra varias resoluciones que condenaban los abusos israelíes en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Bajo Obama, la ayuda militar estadounidense ha alcanzado niveles de record.

Fuego real

Además de las descaradas mentiras del ministro de defensa de Israel sobre los asesinatos de Nadim y Muhammad, el portavoz de las fuerzas ocupantes israelíes, Peter Lerner, afirmó que las investigaciones preliminares muestran que las fuerzas de ocupación dispararon sólo balas recubiertas de caucho y que no utilizaron fuego real.

Sin embargo, B’Tselem declaró que había “conseguido dictámenes médicos acerca de la entrada y salida de las balas encontradas en los cuerpos de las cuatro víctimas que responden totalmente a las heridas causadas por fuego real y que no podían ser originadas por balas de metal recubiertas de goma, sobre todo cuando se dispara desde una distancia relativamente larga, como fue el caso. Asimismo, los relatos de testigos describieron el sonido de los disparos como de fuego real, que suena de forma diferente a los disparos de balas recubiertas de goma”.

La prueba, dijo B’Tselem, plantea “graves sospechas” de que las fuerzas de ocupación “mataron deliberadamente a los dos palestinos” e “hirieron a otros dos”, y exigieron una investigación de la Unidad de Investigaciones de la Policía Militar de Israel “sobre la versión tan inexacta del incidente que se había trasladado a los medios”.

Es muy probable que B’Tselem sea consciente, al igual que el gobierno de EEUU, de que las posibilidades de que las mismas autoridades de ocupación que enviaron a sus soldados a ocupar y matar apliquen una justicia imparcial a Muhammad, Nadim y a las otras víctimas son exactamente cero.

Fuente: Rebelión. Traducido del inglés por Sinfo Fernández.

Fuente original: The Electronic Intifada