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50 años del nacimiento de la Organización de Liberación Palestina (OLP)

23-08-2014

Alain Gresh

Hace 50 años, el 24 de mayo de 1964, el rey Hussein de Jordania inauguraba en Jerusalem, todavía bajo la soberanía árabe, el congreso constituyente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Pese a sus limitaciones, ese congreso iba a marcar el comienzo del renacimiento político de los palestinos luego del fracaso de los movimientos de resistencia de 1948-1949.

Un renacimiento que debe enmarcarse en el marco de los cambios que se produjeron en Medio Oriente. Sacudidos por el fracaso de Palestina en 1948/49, se derrumban varios regímenes árabes aliados del colonialismo británico: toma del poder por los Oficiales Libres en Egipto el 23 del julio de 1952, caída de la monarquía en Irak el 14 de julio de 1958. La nacionalización de la Compañía del Canal de Suez el 26 de julio de 1956 y la victoria política del presidente egipcio Gamal Abdel Nasser tras la agresión franco-británica-israelí definen la victoria de una nueva forma de nacionalismo revolucionario que confirma la unión sirio-egipcia alcanzada el 1° de febrero de 1958 y la conformación de la República Árabe Unida (RAU) bajo la presidencia de Nasser.

Pero lo que pesa en esta situación son las consecuencias de la derrota de Palestina: centenares de miles de refugiados, la anexión de Israel de una parte de los territorios destinados al Estado palestino, la anexión de Cisjordania por el rey Hussein. Solo la Franja de Gaza, bajo control egipcio, conserva su autonomía.

El Alto Comité Árabe (HCA), que dirigió las luchas palestinas entre los años 1930 y 1940, ya no es ni la sombra de sí mismo. Permanece dirigido por Hadj Amin El-Husseini, desacreditado por su adhesión a la Alemania nazi. El presidente Nasser no le tiene confianza y rechaza el pedido del HCA de adherir a la RAU y decide tomar él mismo la iniciativa. El 29 de marzo de 1959 la RAU incluye en el Orden del Día de la Trigésimo segunda sesión del Consejo de la Liga Árabe, la creación de una “entidad (kyian) palestina”. Se trata para El Cairo de poner en marcha instituciones que representen a los palestinos.

Palestina, una entidad en la órbita árabe

Con esta decisión Nasser tiene varios objetivos. En primer lugar, evitar la “liquidación” del problema palestino: en esa época se habla de una inmigración masiva de judíos de Europa del Este a Israel y los EEUU vuelven a lanzar su proyecto de instalar refugios palestinos en los países árabes. El Rais (N.de T.: presidente de Egipto) sospecha que los occidentales quieren reducir el conflicto de Medio Oriente a un enfrentamiento entre Israel y los Estados árabes. Quiere demostrar al mismo tiempo que la RAU sigue activamente el tema y que encontrará una solución para los palestinos. De este modo espera enrolar a estos últimos en la cruzada que ha emprendido para asegurar su hegemonía en el mundo árabe. Trata asimismo de impedir al rey Hussein, que ha incorporado simple y puramente a su reino el territorio de Cisjordania, que se arrogue el derecho de representar a los palestinos.

Nasser definirá progresivamente el perfil de esta “entidad”. Convoca primero a elegir las instituciones políticas de la RAU, Jordania y el Líbano, que designarían un gobierno que representara a Palestina ante las instituciones internacionales y se adheriría a la Liga Árabe. Ante la reticencia de los demás países, el presidente pone en marcha estas instituciones en Gaza, cuyo control se había asegurado Egipto cuando la guerra con Israel. La unión nacional palestina se crea en 1959 y las elecciones para un Consejo Legislativo se realizan en enero de 1961. En la región siria de la RAU esas elecciones se celebran en julio de 1960. La constitución provisoria de Gaza – único territorio de la Palestina árabe que no ha sido anexado – establece que la Unión nacional “incluye a todos los Palestinos, se encuentren donde se encuentren”. Marcel Colombe comenta: para Nasser “se trataba, en suma, no de conformar un gobierno provisorio que sería el de futuro Estado independiente […] sino solamente de crear una especie de organismo palestino destinado a convertirse en el portavoz de la política de El Cairo”.(1) La puesta en marcha de estas instituciones consagra la ruptura entre el HCA y El Cairo. El Mufti deja Egipto el 15 de agosto de 1959 para refugiarse en el Líbano adonde recibirá la ayuda del general Abdel Karim Kassem que derrocó a la monarquía irakí el 14 de julio de 1958.

Abdel Karim Kassem o el camino de la independencia

Los avances del joven régimen iraquí contribuyen a impulsar a Nasser. Al margen del Rais y del rey Hussein de Jordania, Kassem lanza, en diciembre de 1959, la idea de una “República Palestina inmortal”. Afirma que los palestinos deben seguir la vía argelina, la de su propia liberación, sin esperar una hipotética unidad árabe. La independencia argelina de 1982 reafirma su postura. Fue el primer jefe de Estado árabe que propuso la creación de un Estado palestino independiente, que según él debería concretarse en dos etapas: primero en Cisjordania y Gaza, territorios bajo control árabe, y luego en toda Palestina. El 29 de agosto de 1960, el diario oficial iraquí anuncia la puesta en marcha de un ejército de liberación de Palestina cuyos primeros contingentes habían comenzado su entrenamiento en abril de 1960.

Aunque sin presencia concreta – Irak está muy lejos del “campo de batalla” – esta convocatoria tiene mucho eco entre los palestinos. Afirmando que ellos deben hacerse cargo de sus propios asuntos, Kassem se opone al nacionalismo árabe representado por Nasser y alienta a la corriente política palestina que se pronuncia a favor de la autonomía.

El derrocamiento de Kassem a causa de un golpe de Estado en febrero de 1963 no detuvo el movimiento. Incapaces de oponerse al proyecto israelí de desviar las aguas del Jordán, los Estados árabes deciden dar pasos suplementarios hacia el reconocimiento del hecho palestino. En setiembre de 1963, la Liga árabe coopta a Ahmed Choukairy (2) como representante de Palestina ante la Liga Árabe “hasta que el pueblo palestino esté en condiciones de elegir a sus representantes”. También se le designa jefe de la delegación palestina ante las Naciones Unidas. Durante la primera cumbre de jefes de Estado árabes en El Cairo realizada por invitación de Nasser el 17 de enero de 1964 Ahmed Choukairy se encarga de realizar las consultas necesarias para establecer las bases de la organización del pueblo palestino. El 28 de mayo de 1964, se reúne el primer Congreso Nacional Palestino: nace la Organización para la Liberación de Palestina.

Autonomía palestina contra nacionalismo árabe

El nacimiento de la OLP no se realizó al margen del pueblo palestino aunque las rivalidades ente los árabes tuvieron un papel determinante. Emerge una nueva generación de dirigentes que pone el acento en la propia lucha del pueblo palestino. Está representada en el Congreso Nacional que se celebra el 28 de mayo y el 2 de junio de 1964 en Jerusalem en presencia de 420 delegados. En la lista de participantes se encuentran Khaled Al-Hassan, Khalil Al-Wazir (Abou Jihad) y hasta Yasser Arafat que finalmente no puede asistir.

Todos ellos estarán la iniciativa de creación de Fatah en 1958. La experiencia que muchos de ellos adquirieron en la Franja de Gaza tuvo un importante papel en su formación y en el renacimiento del nacionalismo palestino. (3) Pero sus ideas – y especialmente la de la autonomía palestina y sobre la prioridad concedida a Palestina en la unidad árabe – son aún muy minoritarias como se advierte en sus discusiones.

El Congreso aprueba dos textos fundamentales: la Carta Nacional (qawmiya)(4) y los Estatutos de la OLP. En dichos documentos no se encuentra ninguna referencia a la idea de una soberanía territorial del pueblo palestino, a un Estado palestino. El artículo 24 de la Carta incluso precisa que la OLP no ejerce ninguna soberanía “regional” (iqulimiya) sobre Cisjordania, ni sobre la Franja de Gaza. Los artículos 24 y 25 no mencionan ninguna responsabilidad militar de la OLP. La presencia del rey Hussein en la apertura del Congreso estuvo condicionada a estos dos puntos. A las presiones árabes se agregaba la hegemonía del nacionalismo árabe: para todos, incluidos los palestinos, la unidad árabe es la vía de la liberación. Se puso entonces el acento en la definición de Palestina en la Carta, como “una parte árabe vinculada por los lazos del nacionalismo (gawmiya) con los demás países árabes que conforman con ella la Gran Patria árabe” (Art. 1). Hay que esperar al artículo 3 para encontrar la mención al “pueblo árabe de Palestina (que) tiene legalmente derecho sobre su patria” aunque esta patria “es parte integrante de la Nación Árabe”.

Serán necesarios al fracaso árabe de junio de 1967 frente a Israel y el derrumbamiento del nacionalismo árabe para que las tesis de Al Fatah acaben por prevalecer. En febrero de 1969, Yasser Arafat se convierte en presidente del Comité Ejecutivo de la OLP y los palestinos vuelven a ser un actor autónomo del escenario regional. 

Notas

1) Marcel Colombe, «Les problèmes de l’"entité" palestinienne dans les relations interarabes», Orient, primer trimestre 1964, París.

2) De padre palestino y madre turca, nació en 1908. Trabajó en varias revistas nacionalistas. En 1950 fue nombrado secretario general adjunto de la Liga Arabe, antes de adquirir la nacionalidad saudí y de ser nombrado embajador ante las Naciones Unidas. En 1962 se alía a Nasser en su lucha contra el reino saudí.

3) Alain Gresh, «Gaza l’insoumise, creuset du nationalisme palestinien», Le Monde diplomatique, agosto de 2014

4) El árabe diferencia el nacionalismo árabe, “qawmi”, y el nacionalismo regional, “iqlimi”, que se refiere al nacionalismo local, egipcio, sirio, etc. visto más bien de manera negativa.

 

Fuente: Rebelión

Traducido del francés para Rebelión por Susana Merino.

 

Fuente original: Orient XXI